Consecuencias jurídicas (III): Penas y medidas de seguridad conjuntas. El caso del semimputable


Cuando el autor del hecho es una persona culpable, se le impondrá una pena. Si, en contra, el autor se encuentra en unos de los supuestos del art. 20.1, 20.2 o 20.3 CP, la persona será inimputable y se le aplicará una medida de seguridad. No hay que confundir esta inimputabilidad penal con la inimputabilidad por edad: en el primer caso, se trata de una persona mayor de edad que ha cometido un delito pero que, por las circunstancias, no se le puede imponer una pena; en el segundo, es una persona menor de 14 años que queda fuera del ámbito de aplicación del Código Penal y de la Ley de Responsabilidad Penal del Menor – ésta es de aplicación a menores de entre 14 y 17 años.

También hay que destacar que la inimputabilidad o semiimputabilidad no son cualidades de la persona, sino “estados penales” en los que los autores se encuentran por concurrir alguna eximente. Por tanto, las personas no son inimputables penalmente con anterioridad a la comisión del delito; se ha de demostrar que concurría uno de los supuestos del art. 20 CP. En otras palabras, la persona comete una acción tipificada como delito pero bajo unas circunstancias concretas; estas “circunstancias concretas” son llamadas eximentes, porque eximen de responsabilidad penal, entendida ésta como  la imposición de una pena.

Cuando la eximente es completa (se reúnen todos los requisitos), tampoco hay ningún problema de conjunción, pues la persona es inimputable, no se le podrá aplicar ninguna pena y entran en juego las medidas de seguridad. Pero puede también observarse una eximente incompleta cuando concurren algunos de los requisitos de los apartados 1, 2 o 3 del art. 20 CP pero no todos. En estos casos, se dice que la persona es semiimputable, está a mitad de camino entre la imputabilidad y la inimputabilidad. ¿Qué sucede en estos casos: se aplica una pena, una medida de seguridad o ambas?

Art. 104 CP

  1. En los supuestos de eximente incompleta en relación con los números 1, 2 y 3 del artículo 20, el Juez o Tribunal podrá imponer, además de la pena correspondiente, las medidas previstas en los artículos 101, 102 y 103. […] Para su aplicación se observará lo dispuesto en el artículo 99.
  2. […]

Art. 99 CP.- En el caso de concurrencia de penas y medidas de seguridad privativas de libertad, el juez o tribunal ordenará el cumplimiento de la medida, que se abonará para el de la pena. Una vez alzada la medida de seguridad, el juez o tribunal podrá, si con la ejecución de la pena se pusieran en peligro los efectos conseguidos a través de aquélla, suspender el cumplimiento del resto de la pena por un plazo no superior a la duración de la misma, o aplicar alguna de las medidas previstas en el artículo 96.3.

En estos supuestos (semiimputabilidad por eximente incompleta), al autor se podrán imponer AMBAS CONSECUENCIAS PENALES, la pena y la medida de seguridad, pero ésta última tendrá preferencia ejecutiva sobre la otra cuando sea privativa de libertad: primero se aplicará la medida de seguridad y después la pena. Sin embargo, la ejecución de la pena puede suspenderse o sustituirse con otra medida de seguridad no privativa de libertad si se pone en peligro “los efectos conseguidos a través de” la medida de seguridad privativa de libertad.

De esta manera, el legislador salvaguarda los efectos “terapéuticos” conseguidos con la medida de seguridad, porque el fin último del Derecho Penal es la reinserción de estas personas en la sociedad. Teniendo esto presente, es lógico entender que primero se aplique la medida, pues quizá consiga más y mejores efectos que la pena y después, si puede ser, se ejecutará la pena.

Se ha de destacar que el período de cumplimiento de la medida se descuenta del período de la pena. Si la medida es de 4 años y la pena de 5, cuando la primera acabe a los 4 años, sólo se podrá aplicar la pena por 1 año. Lo mismo ocurre si la medida de seguridad se revisa y se alza con anterioridad a su fecha límite: si se alza a los 2 años de su ejecución, la pena se aplicará, si es el caso, por un tiempo máximo de 3 años.

Finalmente, señalar que la pena queda SUSPENDIDA, por lo que puede aplicarse si, por ejemplo, vuelve a delinquir.

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